30 AÑOS TRABAJANDO POR LA PAZ

La trayectoria de la Fundación EDE en el ámbito de la Educación en la Noviolencia, viene marcada por la creación en el año 1.983 de “Ahimsa Lan Taldea” (Departamento de Educación y Noviolencia).

Poco a poco se fue haciendo pensamiento, elaborando materiales, impartiendo cursos, etc. Se participó en distintos encuentros y se entró en relación con entidades que también trabajaban en este ámbito.

En el 2003, surge Bakeola, como Centro para la Mediación y Regulación de Conflictos, cuya pretensión fue estructurar y dar continuidad al trabajo que, desde hacía veinte años, venía desarrollando Ahimsa Lan Taldea – Departamento de Educación y Noviolencia.

30 años de trabajo por la paz…

BAKEA (la paz)… Pero no cualquier paz, sino aquella que se forja (OLA) con la implicación de todas y todos, poco a poco, trabajosamente, de manera cercana.

Con el nombre de Bakeola, se trata de evocar el trabajo prácticamente artesanal, siempre lento, paciente y casi siempre difícil que supone educar para la paz.

Esta idea, la de la forja, evoca las formas y maneras de trabajar de las ferrerías que poblaban nuestros ríos y montes, y más tarde las ciudades en forma de fábricas y altos hornos, y que pusieron, en gran parte, las bases de lo que hoy somos.

Al igual que los productos de las ferrerías, la paz por la que trabaja este centro se caracteriza por su solidez, su cercanía y su uso cotidiano.

En mayo del año pasado murió Ricardo Calle, fundador de Ahimsa Lan Taldea, y coordinador de este equipo a lo largo de más de veinte años en el seno de la Fundación EDE.

Sirva este texto de agradecimiento a Ricardo por todas las reuniones a horas intempestivas, cafés, cursos, fines de semana y debates que nos regalaste. Nuestro reconocimiento y el compromiso activo de continuar la senda de noviolencia y educación para la paz que iniciaste.

Un año después…

…de escribir la entrada Un año por delante se han hecho realidad algunos de los retos que planteaba hace 12 meses y que han cambiado significativamente nuestra realidad más cercana:

  • Por una parte, el cese definitivo de la actividad armada de ETA (que no significa literalmente el “cierre de persiana” pero ha sido sin duda uno de los acontecimientos más significativos de 2011)

  • Por otra, las primeras iniciativas de consenso que posibiliten desarrollar (por fin!!!) las políticas públicas de educación para la paz y los derechos humanos de manera “normalizada” (el Compromiso por la Educación para la Convivencia es un ejemplo)

Sin duda, el 2011 han sido un año importante y significativo para la paz en el País Vasco. Aún queda camino, largo y profundo, para lograr vivir y convivir en una sociedad en paz. Una paz imperfecta, como casi todas las paces…

La lista de regalos del año pasado ha adelgazado y he podido quitar dos cuestiones “de peso”. Así que me sigo pidiendo para este 2012:

  • construir una memoria colectiva que integre los diferentes relatos de nuestra historia más reciente.
  • recuperar la normalidad política e institucional.
  • regenerar la democracia…e ir desmontando progresivamente los mecanismos excepcionales generados en los sistemas legislativo y judicial.
  • restaurar los lazos sociales y comunitarios…que vayamos construyendo una sociedad conciliada y reconciliada.

Leer este artículo Construir la paz de la fundación Etikarte, me ha hecho recordar que hace 12 meses me comprometí a evaluar estas cuestiones.

12 meses después la evaluación es positiva, en general. Sin embargo, siento y necesito profundidad, honestidad… menos estrategias y manuales de “conflict resolution”… más corazones y auténticos pasos en los agentes implicados en cada uno de los retos que tenemos por delante.

La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para que sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar.